Pokemon go home! Los límites de la resignificación en el museo

He visto en la televisión cómo a las playas de Europa llegan mareas arrastrando muertos, cómo los fanáticos asesinan a multitudes y cómo cada día son señalados culpables y corruptos. Pero la revelación del principio del fin me ha alcanzado cuando ha aparecido ese pequeño monstruo virtual, ese Pokemon gaseoso esperando a su entrenador en…

Beacons para museos: buscando el “engagement”

Cómo ofrecer la experiencia más interactiva y fluida para el visitante ¿Por qué siempre que hay un tema que me resulta interesante encuentro las claves en Australia? Ocurrió cuando exploramos el concepto “transmedia” para el Museo Naval (para reforzar paralelismos el museo australiano que había puesto en marcha un proyecto de estas características era el…

“Sin Título”, niños curadores de arte

La exposición “Sin Título”, en el Espacio Telefónica, permite contemplar las obras más representativas de la colección agrupadas en torno a claves temáticas muy simples y de una rara eficacia comunicativa. Caras, materiales, el mar o el misterio son los elementos narrativos elegidos para establecer vínculos entre obras maestras de Picasso,Tàpies, Chillida, Saura, Muñoz, Delvaux,…

El Centro Canalejas y la musealización de las obras

Hay una cucharita de helado suspendida en una de las líneas abiertas como mirillas en la valla de acero corten colocada por OHL en su obra de Canalejas, en el centro de Madrid. Es una cucharita minúscula, tal vez dejada allí clavada por casualidad pero que, como el “punctum” de Barthes en las fotos, me…

Magia, compromiso y pinturas rupestres

En 1998 la UNESCO declaró Patrimonio Mundial el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. El Parque Cultural del Río Vero, en la comarca del Somontano, con pinturas en varios abrigos y cuevas, recibió así un gran impulso, que además fue refrendado por un plan de interpretación financiado por la Unión Europea. Proliferaron los centros museísticos,…

Museos dormitorio

¿Es más emocionante Londres que Madrid? Si la idea que nos formamos de estas dos ciudades partiese de la visita al Museum of London y al Museo de la Historia de Madrid respectivamente, la respuesta sería un abrumador “¡sí!”. ¿Cuál es la diferencia? La misma que existe entre una mariposa volando y otra sujeta con…

Las instituciones culturales quieren ser inclusivas… ¿y su público?

Por más que exista alguna iniciativa por parte de las instituciones culturales por covertirse en “inclusivas”, buena parte del público acude a los templos de la cultura no para reflexionar o compartir una experiencia, sino para sentirse exquisito y moralmente superior. Es un público que actúa como el más tétrico de los censores, como el represor más gris.

A propósito del concurso del Museo del Prado: la educación en museos no es ocio educativo

Si yo fuera mediadora en el Prado no podría mostrar el cuadro de las Meninas a los niños de Primaria partiendo del concepto de familia (como prescriben los “conceptualizadores” obligados a hacer encajes de bolillos con los currículos para acabar ocultando más que mostrando). Seguramente crearía una historia (es lo que suelo hacer mejor) e invitaría a los niños a inventar otras. Si la mediadora fuera una actriz o una música, la mediación sería distinta. El mediador tiene que tener un talento y una formación. No es que no pueda ser instruido en un programa pero la puesta en acto es tan esencial que considero absurdo: 1. Pedirle a los educadores capacidad conceptualizadora para después impedirles usarla.
2. Estimar que los educadores están en un rango inferior que los gestores-conceptualizadores.
¡Los educadores son también conceptualizadores en tanto que son educadores!.

Secretos de avión

Empiezas a escribir pero la conversación en español de los dos hombres de la mesa de al lado te despista. Vienen de hacer negocios. Son representantes de una casa de algo, creo que de zapatos. El más joven confiesa que ensaya en casa con clientes imaginarios. El mayor está en la cincuentena. Tiene un hijo intérprete de música clásica. Acaba de ganar sus primeros cien euros acompañando a su profesora. Al padre no le parece rentable.
-Hambre. Lo que le falta a mi hijo es hambre. Ya le he dicho: tendrás que hacer dos o tres actuaciones de esas al día para ganarte la vida.
En el fondo está orgulloso. Defiende la forma del hijo de acercarse a la partitura, fiel al sentido expresado por el autor. “A mí lo que hace Malikian, no me gusta”, dice.
Son malos tiempos para la lírica. Siempre lo son, pero ahora… Hambre, de esa hambre material de la que habla el representante de zapatos habrá pasado alguna vez mi vecino de asiento, ya en el avión. Vasile es rumano y conductor de camiones. Tiene un destello animal en la pupila que asusta. Ha sido imposible evitar ese contacto visual que tanto nos incomoda a los que tenemos un punto hikikomori. Al despegar el avión me ha sorprendido con una retahíla mascullada en el tono justo para llamar la atención. Ahora me cuenta que es la primera vez que sube a un avión. No me lo creo. Me halaga preguntándome si soy belga, cuando mi francés lo desmiente claramente. Quiere que hablemos. Se aburre y parece necesitarlo. Bien, una es periodista, antropóloga, mediadora de museos o lo que sea para lo bueno y para lo malo: adelante.

A Vasile, Bruselas no le gusta. Vive junto a la Gran Plaza y la cruza todos los días sin que le invada el síndrome de Stendhal que padecemos los turistas que por allí deambulamos como en sueños. ¿Los museos? Desde luego no los ha pisado. Su familia está en Rumanía. Tiene un niño que juega al fútbol.
Vasile ha debido de pasar hambre porque tiene las cosas de dinero tan claras como le gustaría al padre del músico que las tuviera su h

¿Y si el Paseo del Prado fuera más como Balboa Park?

El Museo Naval celebró en 2013 el quinto centenario del descubrimiento del Océano Pacífico por parte del adelantado Vasco Núñez de Balboa. En una extraña simetría, desde un parque americano, en San Diego, hemos descubierto un extraordinario proyecto de educación en museos que se desarrolla en un lugar que lleva su nombre: Balboa Park. Allí…