Cuando desperté, el dinosaurio…

Museo Americano de Historia Natural

Pasar una noche en el Londres de 1940, con Churchill fumando cigarrillos en el búnker mientras los aviones alemanes hacen sonar las alarmas, con máscaras antigas y jugando al “tiddlywinks”. O recorrer con una linterna jeroglíficos de una tumba egipcia. Notar a altas horas de la madrugada el balanceo de un velero con una tripulación pirata coreando estribillos. Despertar y que el dinosaurio aún siga ahí.

Cualquiera de estas aventuras está dentro de los planes posibles de una familia en Londres. Churchill War Rooms, British Museum , la Golden Hinde (el velero de Drake) y el Museo de Historia Natural, entre otros ofrecen sus “noches en el museo” para público infantil (el Museo de Historia Natural también lo ofrece a adultos, con cena especial y charla sobre la vida sexual de los insectos). ¿Son esto experiencias de aprendizaje? ¿o de puro entretenimiento? “Algo se les queda”, diría el padre de algún pequeño tallerista (como sabrán los lectores de un post anterior). A mi entender, una noche en el museo consiste en una inmersión en un entorno programado para tener un acceso privilegiado a una serie de objetos seleccionados por su capacidad evocadora. Una inmersión en un medio “frío”, según la célebre clasificación de McLuhan que otorga a la imagen una menor concreción que a la palabra y que por tanto necesita ser completada en mayor medida por el remitente. Pudiera parecer un juego de palabras pero una estancia prolongada en un museo supone una exposición intensa a la exposición. Y allí funciona la magia de los símbolos de la que también hemos hablado y la participación y el estímulo intelectual en oposición al aprendizaje por exposición a un discurso.

En Madrid, el Museo de Ciencias Naturales o el Zoo ya ofrecen en en sus programas educativos noches en el museo. Pero en la variada y enorme oferta turística y cultural de nuestro país no está todavía muy extendida esta práctica (que se pone también en marcha con gran éxito de público en Reino Unido en castillos y sitios históricos).

En el blog www.museumsatnight.wordpress.com leemos algunas ideas muy interesantes sobre cómo preparar una actividad nocturna en el museo. Se dirige principalmente a las instituciones participantes en el evento “Museos de Noche” y aunque señala que el hecho de abrir por la noche ya es un aliciente (el ambiente es más tranquilo y distinto). recoge un listado de actividades posibles. Destacamos:

-Recrear una noche del pasado con dramatizaciones, lecturas poéticas o bailes.

-Si existen historias de miedo asociadas al edificio, se pueden ofrecer “tours fantasmagóricos”.

-En las colecciones relacionadas con ciencia: utilizar telescopios para mirar las estrellas.

-Si la institución cuenta con un jardín, observar los murciélagos o los insectos nocturnos (la luz y el azúcar los atraen).

-Talleres de artesanía y manualidades (permiten interactuar con otros).

-Eventos musicales: atraen a los más jóvenes.

En este mismo blog se recogen experiencias de organizadores de “dormidas” en lugares culturales (http://museumsatnight.wordpress.com/resources-for-venues/). Jo Wilis, responsable de programas de aprendizaje en el Kew Bridge Steam Museum explica que comenzaron a organizar las “dormidas”  en el museo en Halloween, para atraer nuevos públicos. Recomienda en este tipo de visitas: contar con el apoyo de los voluntarios del museo y utilizar un micrófono para poder contar historias tenebrosas a media voz.

Charlotte Fear (curioso apellido para la organizadora de eventos nocturnos en el castillo de Pendennis) explica que es muy importante que el público tenga información sobre qué es lo que va a hacer y qué tiene que llevar (dónde dormirán, información de comidas y servicios para lavarse). Habla de añadir “autenticidad” a la experiencia. Este es un concepto interesante, que Dean McCannell analiza bien en su libro “The Tourist”. Unas dosis de “backstage” y de “autenticidad ensayada” sería lo que nos recomienda Fear: velas para iluminar estancias de castillo, vestimentas recreando antiguos usos y una buena comida.

Nube de tags con expresiones del público en la Noche de los Museos en Gran Bretaña

En Londres esta opción de aprender en el museo tiene un precio en torno a las 40 libras por persona (cena y desayuno incluidos en casi todos los casos).  Los públicos a los que están dirigidas estas “acampadas museísticas” varían: las hay para niños solos de entre 8 y 16 años,  para niños acompañados por familia, para escolares, sólo para adultos…

En EEUU, el Museo de Historia Natural cuestan 129 dólares por persona. Incluyen proyecciones IMAX, manuales, etc. Suele ser difícil conseguir plaza y a veces están únicamente reservadas para Scouts. Claro que ellos cuentan con el importante reclamo de la película protagonizada por Ben Stiller,  “Una noche en el Museo”.

El marketing de la actividad es muy importante para asegurar su éxito. Una buena cobertura mediática y la difusión a través de redes sociales son imprescindibles para que la actividad se promocione adecuadamente y así captar a esos nuevos públicos que pudieran considerar con otra luz su visita al museo.

¿Qué os parece? ¿Vale la pena el esfuerzo de seguridad, logística, etc. para organizar noches en el museo? ¿Podría hacerse en nuestros museos, en nuestros palacios, en nuestras estaciones de metro abandonadas?

Niños durmiendo en el Museo Americano de Historia Natural
Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. sabope dice:

    Me encanta la idea!! ya de por si, visitar el museo de noche es una experiencia única y diferente, pero los ejemplos que narras es más una experiencia a lo grande!!! ojalá todo esto estuviera aquí en España! Cuando leo estas cosas me entra una envidia poco sana que no es normal. No sé porque aquí no se saca más partido de las instalaciones museísticas, los misterios y enigmas de los objetos expositivos y de los personajes y lugares históricos como lo hacen en otros paises. No sabemos aprovechar bien nuestros recursos…. es una gran pena…. sobre todo cuando estas cansada de ver una y otra vez siempre lo mismo….

    1. Si, en el castillo templario de mi pueblo, años hablando de la posibilidad de construir un hotel con un terrible impacto y los ingleses… con un poco de storytelling y unos sacos de dormir…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s